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18.12.11

Gobierno de Chile: Avanzando con Traquilidad y Seguridad

El 2011 poco a poco se acaba y, a pesar de lo evidente, algunos sacan felices conclusiones. Que el sistema funciona; que la economía crece; que la fiscalía nacional económica hace la pega; que los movimientos sociales ponen sobre la mesa temas clave. De repente, como que todo este ruido empieza a parecer algo bonito, un signo de que estamos mejor que nunca. Y aunque nos demos un jacuzzi en el vaso medio lleno, lo mínimo, que como sociedad destapemos estos escándalos, no puede terminar por opacar la gravedad del problema.

Porque cómo pueden salir con que deberíamos estar más tranquilos si se descubre un problemita como el de los pollos, parece tomadura de pelo. No sólo es normal, es obligatorio ponerse un poquito nervioso, en especial si se prende la radio y escucha que entre las nunca bien ponderadas farmacias, y los siempre generosos supermercados, se pelean por poder vender algunos remedios porque hay lugares desabastecidos. Bien podría el Estado hacer un guiño de esfuerzo en abastecer de medicinas a quienes tienen dificultades de acceso.Por su parte, el tema de la educación y el movimiento estudiantil se ha desinflado bastante a estas alturas. Mal que mal, se vuelve difícil presionar con perder el año a mediados de octubre. El gobierno no estuvo a la altura nunca y las posiciones se radicalizaron, en especial cuando el foco se movió del lucro, prohibido por ley; a la gratuidad, un tema a largo plazo y que no necesariamente genera incentivos para obtener buenos rendimientos académicos. Fuera de ello, los golpes mediáticos hicieron su parte. Porque si hay un color que chille más que el rojo, vendría a ser el amarillo, sino pregúntenle a Allamand o a Golborne. Y aparte de lo terrible y lamentable; de que hubo show, hubo show. Pero si hasta falleció una persona en las operaciones de rescate, y nadie dice nada. No es de extrañar que si después se cae un toro a un pozo, el gobierno de los rescates tome cartas en el asunto. ¿Pondrán el mismo empeño si uno se cae a un pozo? De todas formas, cómo van las cosas, si tenemos suerte, la ley se va a cumplir en lo relativo a la fiscalización del lucro. Pero más allá de eso, podemos entender como algo positivo que la ciudadanía pueda (a pesar de los esfuerzos represivos) manifestarse, si lo comparamos con la dictadura. Pero la explosión social de este año da cuenta de un problema profundo en un sistema que no tiene mecanismos para escuchar a la gente y asimilar sus demandas y necesidades.

Por eso es que uno se empieza a poner un poquito nervioso cuando observa que las caras se empiezan a transformar respecto del voto voluntario. ¡Si eso era una promesa de campaña! Es inentendible que se diga que es un tema coyuntural del año, que este gobierno no fue electo para llevar a cabo reformas políticas. Sino, que le pongan otro nombre, propongo “estafas de campaña”. Y para colmo, aparecen todos los argumentos políticamente correctos de porque no convendría. Por un lado, la filosofía barata del hombre araña sobre derechos y deberes: “con un gran poder viene una gran responsabilidad”. Por otro, el conveniente simplismo, maniatado y pesimista: “es que los más vulnerables no irían a votar, les sale caro, carecen de medios e información”. Ante esto, es difícil no quedar pasmado ¿Entenderán lo que es una democracia? ¿Escucharon alguna vez eso del gobierno de la mayoría con respeto a las minorías? Porque si la gente está desinformada y no tiene posibilidades de ir a votar, el estado debe tomar un rol activo, hacerles llegar la información y facilitarles el votar. De lo contrario, si las obligamos, y lo que se afirma es cierto, les sigue costando caro y su voto sigue siendo desinformado, pero están obligados. No sé qué solución podría ser peor aún, aunque quizá después salgan con que el voto es obligatorio solo para los más pobres. Y dejémonos de cosas, la democracia no fue creada para imponerle deberes a la gente ni reivindicar apreciaciones filosóficas ambiguas; es un sistema para para obtener el bien común lo más eficientemente posible. En el momento en que el voto no es voluntario, deja de ser un derecho y se vuelve una obligación. O, puesto en otras palabras, el derecho a no votar por ninguna alternativa no puede ser anulado por una obligación artificial e impuesta, de ir a validar alguna de las dos o tres alternativas que generalmente son nefastas. La gente no puede asumir la responsabilidad de cosas en las que no tiene voz. Más aún, si la mayoría está a favor del voto voluntario y los sistemas binominal, partidario y político no escuchan a la gente.

En todo caso, a pesar de los esfuerzos, la ciudadanía está un poquito tensa. La nueva mayoría transversal se siente aplastada y no escuchada. Incluye, desde aquellas familias que con esfuerzo enorme se endeudan para poder costear una educación de mentira, hasta los PYMES que tienen que aceptar todo tipo de condiciones de pago para que las gigantes del capitalismo puedan hacer negocio. La mayoría de la gente, los que no ganan ni cobran peaje cuando la plata sale del país y termina pagando lujosos socialismos capitalistas de Europa; los que en vez de multi-RUT, lo único que tienen es cuenta-RUT; los que en vez de crédito inter-empresa, tienen que pedir plata para pagarle a ENDESA. Los que, a diferencia de Luis Larraín, creen que pedir un aumento de sueldo en tiempos de crisis no es causal de despido. Y aunque digan que para esta navidad hay que seguir buscando al caballo, ya todos tienen claro cuál es el regalo que los poderosos nos dejaron.


5.8.11

Marchas Universitarias: Asumiendo Responsabilidades

Como ha cambiado el clima político desde la foto del rescate de los mineros. Lo que ocurrió ayer realmente fue escandaloso. Después de la batalla, vienen las reprimendas ¿Pero cuándo van a asumir su rol? Chadwick viene a hablar de que faltó responsabilidad al convocar la marcha. Sin embargo, hay algo que es ineludible: los reales responsables de lo que está pasando. ¿Cómo se le exige responsabilidad a estos jóvenes estudiantes, si el gobierno es irresponsable? ¿Cómo? Si insistieron en disolver la marcha sabiendo que eso iba a desencadenar la batalla campal que se terminó por producirse. ¿Cómo? Si llenaron el centro de bombas lacrimógenas porque no saben manejar el conflicto. ¿Cómo? Si llevamos meses con este tema y no han sabido darle una salida decente. ¿Cómo? Si en medio de las manifestaciones, carabineros lanzó una bomba lacrimógena donde se encontraba la niña que habían atropellado. ¿Cómo? Si esa mañana el señor Hinzpeter andaba diciendo que el tiempo de las marchas se acabó. (El mismo que con responsabilidad salió diciendo que se dejaban de usar y se volvían a usar las bombas lacrimógenas, en menos de una semana).

¿Cómo puede hablar de responsabilidad, con un 26% de aprobación del presidente y habiendo llevado al país a una situación de tensión y caos tales? Irresponsable es llegar al poder con todas esas promesas falsas, provocando la indignación de toda la gente a este grado. Cómo llegamos a esto en dos años, y Chadwick dice que no fueron responsables los convocantes. Claro que no. No son responsables los dirigentes por toda el desmán que tiene Piñera en el país y el mal manejo de esta marcha. Cada ciudadano es responsable de sus actos. Cada encapuchado delincuente, de las piedras que él sólo le tiró a los carabineros. Que el Piñera salga diciendo casi que tiraba la esponja con la delincuencia, eso si es irresponsable.

En plena crisis de representatividad política, que te elijan democráticamente como senador y dejar el cargo botado para que el partido designe a un reemplazante, todo para ayudar al primo a vender la pomada con el desastre que está dejando, perdonando la palabra, esa wea es ser irresponsable.

Dañar la posibilidad de dialogo de tal manera, todo por prohibir la marcha en la alameda fue una tontera. Las consecuencias igual fueron nefastas. Muchos ni siquiera pudieron abrir sus tiendas. No sólo el centro estaba irrespirable... Irresponsables.

Porque ninguno de estos civiles detenta un cargo comparable con los cargos que si debiesen ser responsabilizados: el gobierno, los carabineros, las autoridades, cómo el señor Zalaquett. Por eso es que es indignante que Girardi salga con pancartas siendo el jefe del senado. Porque se espera que tenga una manera mejor de canalizar sus ideas dado el cargo; que se haga cargo; que esté a la altura: que sean parte de la solución. Asique, para que quede claro, irresponsables son ellos, quienes mal que mal eran responsables de mantener el orden público. Si para eso se les paga, para que se hagan cargo.

El centro de la capital es un mal lugar para que el gobierno mida fuerzas contra el movimiento estudiantil. Si la protesta, por no autorizada que sea, cobra la fuerza y violncia de esta, las autoridades están justamente obligadas a que la cosa no se escape de las manos, a que no quede la embarrada en la capital por ponerse intransigentes e intentar disolver y con ello enardecer a la masa. Pero ahora resulta que van a decir que es culpa de los dirigentes que la cosa se les escape de las manos. No sé cómo José Antonio Kast tiene cara para decir que falta liderazgo en los sectores opositores. Los llamados a ejercerlo son las autoridades no los estudiantes. Incluso aparece Mario Desbordes de con el cuento de que los jóvenes no se mueven por nada y eso es preocupante para el país. En que planeta viven estas personas... Estamos claritos…

Pero en fin… ¿De qué responsabilidad hablamos si la mitad de los pacos en las poblaciones trabajan en equipo con los traficantes de pasta base? ¿De qué responsabilidad si la policía se vuela con las bombas lacrimógenas? ¿De que hablamos si el mejor uso que le dan a las sirenas es para pasar con roja cuando no les alcanzó la amarilla? Y el señor Ubilla tiene el descaro de andar diciendo: misión cumplida, los pacos resguardaron el orden. ¿No habrá sentido el olor ayer?

Caso aparte, de todas maneras, es el señor Gajardo. ¿Ese señor está loco, o quiere que le peguen? Está peor que Larraín y el cuento del viaje a cuba. Ahora entiendo porque siempre se opuso a la evaluación de los profesores. De todas formas, la respuesta de Lily Pérez es una oda a la responsabilidad, al comparar las declaraciones, con Hitler. Es irritante que exijan altura de miras a los civiles si las autoridades no las tienen.

En todo caso, el lucro en la educación es algo por lo que muchos políticos están dispuestos a aguantar que quede la cagadita. Por eso van a seguir con el cuento de la mala comunicación y de todo lo bueno que se ha hecho, van a seguir con la chiva. Sino cómo Desbordes puede venir a decir que el problema es que no se ha comunicado todo lo bueno que se ha hecho. ¿Con que cara? Si Piñera, de hace un año, de lo único que anda preocupado, es de la foto con el papelito de los mineros, o con Obama, o lo que sea.

Sino cómo explicamos a Cristián Monckeberg frente al tema de participación, salga vendiendo la pomada de los plebiscitos municipales, para ver si hacen o no la plaza en la esquina. Cómo si ese fuese el tema país. Estamos hablando de sistemas de integración en serio: redes, participación, opinión ciudadana.

Pero estos siguen pensando que la demanda de la gente busca que ellos se pongan de acuerdo entre ellos, y no en que escuchen al pueblo. Por eso es que Juan Antonio Kast se queda sin palabras coherentes cuando debe decir porque encuentra innecesarios y no está de acuerdo con los plebiscitos, la participación simplemente no le gusta. Cómo puede hablar de intransigencia del movimiento si en la misma entrevista dice que: la libertad de que los padres puedan escoger un proyecto educativo, eso no está dispuesto a transarlo él. Espero que no se refiera a que el lucro es igual a la libertad de escoger un proyecto educativo para los padres.

22.5.11

Primer Año de Piñera: Pedaleando Hacia un Chile Estable

Después del discurso del 21 de Mayo, por un momento pareció como que viviéramos en un país entendible. Pero luego de escuchar y recordar las declaraciones políticas que se fueron generando, es evidente que siempre han estado haciendo lo mismo, lo que les conviene. La bicicleta del empate es la que mueve al mundo político.

Una cosa es que la concertación busque modificar la ley del post-natal. Otra muy distinta es que la ministra reclame que porque durante los gobiernos de la concertación se redujo el fuero, eso justifique que ahora se haga otra vez. Más lejos va el hecho de que cambiar el límite de la cobertura invierta totalmente (para ellos) la funcionalidad, de una ley netamente pro ISAPRES. Pero rayando en la demencia, como de costumbre, se encuentran las declaraciones de Longueira, tildando la situación cómo “el inicio de la destrucción de la democracia chilena”.

No está demás decir que la verdad queda hace tiempo atrás. No importa, al parecer, no es útil. Porque si realmente les importaran los menores y la maternidad: las familias, estaríamos hablando de eso. Si realmente fuesen importantes la discriminación laboral para con la mujeres del país, la ley no sería discriminatoria y establecería un postnatal tanto para padres y madres, por igual (como en efecto ocurre en muchos países desarrollados que han logrado mitigar la desigualdad de géneros en el ámbito laboral). Pero en fin, terminamos con una propuesta francamente “indecente”: el trabajo de mujeres de menor ingreso vale menos que el de los hombres en ese tramo: están obligadas a tomarse el postnatal. Para las afortunadas que del tramo superior, las familias tienen menos derechos: los niños, menos derecho al tiempo de sus mamás. Y porque no decirlo, si el postnatal es conversable y con un tope máximo de sueldo, es estar atadas de manos; al final no se puede optar por eso, como tantas otras cosas virtualmente opcionales.

Análogamente, podemos decir que el proyecto en Aysén puede o no destruir un paño de tierra pequeño e irrelevante, o, dramáticamente endémico y fundamental para la sustentación de toda la biodiversidad del país y la biósfera. Otra cosa distinta es señalar que porque la concertación realizó más de cien proyectos termoeléctricos, esto valida hacer cualquier cosa. Para ir más lejos, habría que dar una cifra cuestionablemente sorprendente sobre cuánta de esta energía va para la minería, mientras el vacacionante biministro de Minergía, y “HomeCenter”, tratan de hacer que compremos la ampolletas chinas ahorradoras, que cuestan cada vez… ¿Más caras (en el país)? Pero, rayando en la demencia, como de costumbre, se encuentran las excelentes declaraciones de Larraín, diciendo que los comunistas debiesen hacer una represa llena de sangre porque son los “patrones de Czarnobyl”, que sus alegatos no tienen fundamento.

Asimismo, la verdad quedó hace tiempo atrás porque parece no serle útil a nadie. Por qué si realmente les importara lo que paga la industria y el consumidor por los servicios básicos no estaríamos privatizando las sanitarias (y pedazos de CODELCO); y regalando el agua a monopolistas energéticos, atando ambos recursos esenciales para el desarrollo doméstico. Si realmente el estado estuviese comprometido con la micro, pequeña y mediana empresa, y el ciudadano, tendría una política racional que asegurase el acceso a, por lo menos, lo que la constitución, al parecer, al día de hoy, simplemente propone o sugiere. Si les importara el planeta, sería otro Chile: nos obliga a partir de la base que no…

El país no puede sostenerse sobre la base de la mediocridad. Porque anteriormente se hayan hecho las cosas muy mal, no da derecho a hacerlas “Cada día Peor”. De lo contrario, seguimos pedaleando en esta bicicleta mediocre, dónde cada vuelta es igual de mala que la anterior.

Porque, si realmente les importara el ser humano promedio, les importaría aliviar y facilitar la forma de vida de los chilenos. Sopesaríamos la conveniencia del tratado TransPacífico, y de la participación de consideraciones gringas en el comercio de nuestro país "pirata" con Asia, particularmente en temas de propiedad, importación y consumidores. Hubieran "googleado" lo mínimo, antes de prohibir y pasar el bochorno lacrimógeno. Habría soluciones más serias que agarrarse a palos como encapuchados y pacos. Habría declaraciones más serias para el post-natal, que amenazar con que nos van a mágicamente superfiscalizar el tema de los reflujos. Habría realmente plata y preocupación en el desarrollo de energías no convencionales, y la creación de una política energética razonable (que lógicamente considere los aspectos de una economía doméstica normal, en serio).