5.8.16

Pensiones e Interpelaciones: La Severidad de las Auditorías

Después de esta semana quedamos todos como medios deprimidos. Después del cuento de las AFP, José Piñera con su mercedes, y la interpelación de la señora Blanco, da como pena el país donde estamos metidos. Porque lo único que se logra transparentar es lo obscuro del sistema, y que estos care’ raja son unos ladrones que nos tienen a todos esclavizados.

Pa’ empezar, la AFP, que no son capaces de hacerse un poquito menos ricos. Y tontos son porque prefieren que la wea’ explote antes que soltar ni una luca: ni cagando. En ese sentido cómo, en qué momento se hicieron de este negocio en el que no hay riesgo de perder plata, para ellos, todos somos una gran vaca que ordeñar. Si caen las bolsas, los bancos, las inmoboliarias, y todas las payasadas del voraz keynesianismo pelotudo dónde si falta plata hay que gastar más: a las AFP les importa nada: ellos siguen ganando igual. Lo unico que interesa es el marketing, para echar mas weones al saco. Vaya negocio financiero. Cómo será la fuerza que tienen, para arriesgar todo antes siquiera de pensar en que quizás la rentabilidad de los negocios que le financian (o les financiamos todos los esclavos de Chile) a los controladores es una vergüenza. Frente a eso la solución es obvia, pero cómo será el poder que tienen.

Si fueran capaces de hacer que la comisión variara un poquito que fuera, un poquito no más, como para que les importara pitiarse tu plata por el water’: un poquito. Pero antes de eso, el apocalipsis, si hasta Sebastián Piñera, les pediría que mejoraran la rentabilidad. Ahora bien, la izquierda, en el gobierno, ellos están en déficit, por lo que les guiña el ojo el saco de plata: asique cuidado con el cuento de reparto, si total ellos se van en dos años. Y como si hiciera alguna diferencia lo que al final es lo mismo: en términos prácticos, reparto o un capitalización individual: esa platita (a pesar de que te quieran lavar el cerebro) no te la pasan... No, no, no... Porque al final, después del post-modernismo, como que cualquier hueva andaría relativamente bien si no se robaran la plata o la gastaran en estupideces populistas. En todo caso, la izquierda no la saca: están más metidos que Lagos: ahí chorrea la grasa de forma individual. Me imagino que al único que le hace maña será a un huevón como Navarro, que parece que no llegó a las reuniones, pero… Asique, si el Pepe Piñera se tuvo que devolver en su meche, a defender su platita, es única y exclusivamente para terminar de destruir a la micro y la pequeña empresa, con ideas cómo que el empleador negocie las comisiones con la AFP.

Del show de Blanco, ya no se qué decir, que vergüenza. Porque es impactante cómo todas estas sanguijuelas salieron a decir lo bien que se manejan po’: osea, cáchate. Y yo entiendo a Vallejos cuando se larga a llorar, si no es pa’ menos: nada menos que Andrade dirigiendo; Vallejos llorando; mientras Yasna Provoste y Marisol Turres hacen el marketing de la incompetencia y la superficialidad respectivamente. Y Schilling….. Ohhh Schilling… Y lo cierto es que la diputada Sabat, genuino reflejo de los pitucos enojados, bien penquita la performance, como le llaman ahora: no es como que la puso en muchos apuros. Pero también, la verdad, la verdad, es difícil con el nivel de descaro de Blanco: porque ella quería aprovechar para discutir el tema de las AFP y sacarle en cara cuando la otra votó las pensiones. Y como todos ellos son la verdadera liga del mal; y la explicación de los unos es que los otros también robaron: excusas y réplicas nunca les van a faltar.

5.5.16

Reducción del Hacinamiento: Estado Asegura Estándares Mínimos

Y no sé si realmente valdrá la pena seguir escribiendo. Y es que con las medidas que toma el gobierno, viene a dar un poco lo mismo lo que piense la gente. Y realmente el estado hoy en día no sirve para nada, la liberación condicional de reos es prueba de esto.

Y como para cada idiotez, siempre hay un bulto de explicaciones pelotudas, cómo que los presos que son liberados bajo libertad condicional reinciden menos. Y eso es como obvio, pero hay que ser tarado para creer que le pueden hacer trampa a la estadística, que es sólo un número. Y a pesar de lo dudoso de que para este caso ésta realmente aplique, además, siguiendo la estadística y el argumento de la idiotez, entonces estamos liberando otra porción que si va a reincidir.

Pero claro, todos se pasan discutiendo cómo se oponen la sanción y la rehabilitación: como si el resto de los ciudadanos que siguen las leyes no importaran. Las cárceles para ellos son para que los reos puedan rehabilitarse o expiar sus culpas. Pero la verdad es que aparte de ejemplificar, sancionar y rehabilitar: la cárcel cumple un propósito preventivo: no tener libres a los delincuentes haciendo “la cagada”: parece que esa parte se les olvidó.

En todo caso, que más esperamos. Las explicaciones se ensamblan después bajo la norma de decir “cualquier hueva’ que suene media ambigua y humanitaria”. Porque el argumento del hacinamiento es el peor de todos. Es cómo, el censo, que se hizo tan bien que salió mal; cómo cuando el señor de la cámara de la construcción sale diciendo que los precios de las propiedades no han bajado: que lo que pasa es que bajaron porque, en el fondo en el fondo: están subiendo.

Si quieren reducir el hacinamiento y les faltan recursos, que hagan leyes más blandas para los delitos menores: no tengamos una ley de tolerancia cero; legalicen la marihuana; no persigan a los vendedores ambulantes de discos piratas: esos son recursos. Puta, pero no suelten a los asesinos y a los violadores ¿qué mierda tienen de caca en la cabeza? Después como creen que la gente pague más impuestos. Después, claro, sale esta señora diciendo ¡productividad ahora!

Igual queda dando vueltas ¿qué mierda hicieron con la plata? porque igual hay que hacer más cárceles y cumplir con el estándar mínimo. Pero en fin, da cómo pa’ pensar que en realidad está dentro de su más alto interés que el sistema tenga este nivel de delincuencia. Mal que mal, quizás para ellos es otro factor autolimitante de la sociedad que les permite mantener sus posiciones de poder: osea que este es el estado de los delincuentes y criminales.