A la hora que los demócrata cristianos se vienen a levantar – pensarán algunos ilusos. Pero escuchar a Roberto León hoy día en debate con Nelson Ávila revela que esta gente de lo único que está preocupada es de negociar los cupos. Porque se espera que si un partido lleva su propio candidato es porque creen que las ideas son mejores, porque les preocupa que la onda Bachelet nos está llevando a Venezuela. Pero es increíble que en todo el debate ninguna diferencia de ideas, ningún me parece que Guiller no..., o que estas ideas son malas o buenas: o nada. No es de extrañar mucho tampoco si todavía no lo dotan de contenido según Andrade. Obvio.
En cambio se escucha harto el negociemos; el que llevemos varias listas juntos; que mi candidato vende más; o, es que la gente de centro, de centro izquierda, de centro diagonal izquierdo; o que el acuerdo en segunda vuelta. Incluso me pareció escuchar una cosa así como que el único problema de tu candidato es que no tiene las firmas. Asique no crean que esta gente es ni demócrata ni cristiana, por lo menos antes de oportunista y apernada. Parece que no les importa si esto es Norcorea o el Tercer Reich si ellos están arriba de la pelota; pero todos si po’. Cara de raja, no llevan una semana y ya están a la venta.
Pero si cuando sale una nota del desempleo todos tienen ideas. Hasta Piñera puede decir que ya arreglaron la cagá’ antes y que lo harán denuevo. O hasta la gente del frente amplio tiene algunas ideas cómo que el estado gaste más para generar empleo. No cacharán que ya no queda nada que robarse en el estado en pelotas. Andan por ahí con Felipe Kast, que tiene una versión un poquito más de largo plazo o del long term, con programas de capacitación, como medios lavinezcos - ¿ahh...? - Después esta este señor Ossandón que es cómo medio gracioso también porque siempre está tratando de meterle más pelo a la sopa cómo si a alguien le importara. Pero por último algo dice, según él problema es la reforma constitucional lo que afectó todo; así de claro.
En fin, ahí tenis a Guiller y Goic, claramente unos profesionales de la política. Su idea va más por el lado de mejorar los salarios, la inversión y el consumo. Además, mejorar las relaciones en el trabajo. No les dejaron tiempo para señalar lo más importante, que también habría que solucionar los problemas de fondo y arreglar las dificultades estructurales que están afectando a la economía. Sería como establecer un marco previo; garantizar las premisas mínimas, yo creo.
Asique ya saben a quién se lo debemos cuando sale el jetón del CNN diciendo que las AFP ganaron más todavía pero ¿será tan buen negocio? eso depende: comparado con Enel o SQM. Ya saben porque la señora de la CUT está tan enojada cuando dice que lo peor del mundo es que salga la derecha: y uno queda con cara cómo de tres puntos. Ya saben cómo es que de un “no más AFP” brincamos a subir las imposiciones que nos descuentan a todos los tarados que tenemos que seguir trabajando en el sistema formal: claramente es lo mismo. Y ya sabemos qué es lo que nos quiere decir la compañera Vallejo cuando sólo declara un Skoda Fabia del 2013: menos mal no alcanzó a endeudarse para cambiarlo por la restricción que iban a poner.
2.5.17
8.10.16
Elecciones en EEUU: la Fortaleza del Sistema Electoral
Este Noviembre se celebran en EEUU las elecciones de
presidente. Aunque todas las encuestas dan por ganadora a Hillary Clinton, existe
posibilidad de que Donald Trump salga presidente. Y si bien está absolutamente
de sobra mencionarlo, el día que este inmoral psicópata descriteriado,
antisocial y ladrón sea presidente de dicha nación, es comparable con una
catástrofe de dimensiones apocalípticas.
Cabe por tanto hacer una pequeña reflexión acerca de cómo se
arriba a una situación tan crítica como está, donde buena parte de los
republicanos escapan del barco a últimas horas; y tenemos a los medios y a los artistas
manifestándose de manera expresamente desesperada en un intento de motivar al
electorado. ¿Cómo llego este personaje a ser el peligro más inminente? ¿Qué falla
tanto en la democracia?
Guardando las proporciones, desde una perspectiva electoral, en Chile ya vivimos algo parecido, cuando salió de nuevo Bachelet. El problema fundamental del sistema es
que no exige una mayoría absoluta de votantes, para la elección. Así, nuestra
gordis, por ejemplo, gano con sólo el 25% del electorado, obteniendo la otra
candidatura sólo un 15%. Cómo no se exige mayoría absoluta para una victoria
electoral, el sistema no está obligando a los partidos a que propongan
candidatos representativos; que convoquen. Así, los partidos pueden avocarse a
la estrategia chica y el populismo.
El caso de EEUU con Trump es dramático porque el candidato
es un mentiroso descarado, de modo que cobra cierta invulnerabilidad al argumento
o escrutinio racional, apelando a una combinación entre ignorancia y rabia.
Aunque en EEUU la elección debe ser por mayoría absoluta de los electores; los
electores en cada estado son escogidos de acuerdo a las leyes locales. Si los
estados escogen electores sin que la mayoría absoluta de la gente vaya a votar,
puede ocurrir que salga Trump. Más aun, dado que Clinton no es una candidata
que convoque, aunque muchos la prefieren por lejos a Trump, es muchísimo más difícil
que la ciudadanía vaya a votar por un candidato que no los mueve. Por ejemplo,
poner la esperanza en que las mujeres o los hombres de color no irán a votar
por Trump puede no ser un descanso; lo que tienen que hacer es ir a votar por
Clinton; los que si irán a votar, como siempre: son los ultra y los engañados.
Lamentablemente, pareciera que algunas de las cartas de los Demócratas se
guardaron por mucho tiempo, intentando forzar a los Republicanos a llevar a un
mal candidato a competir. Cuando los políticos hacen esto, juegan con fuego,
pero apostando, como siempre, con las fichas del resto de las personas.
Ahora, pongámonos en un escenario funesto: que Trump le
saque a la luz algún fraude contundente a Clinton en lo que queda de campaña. Si esto ocurre, por
ejemplo, tendremos que la cantidad de gente que Clinton movilice va a caer posiblemente bajo el umbral de fanatismo que Trump convoca. En
este caso, sólo quedaría un inaudito milagro heróico de sinergia entre electores tránsfuga y el congreso, para evitar que Trump fuese a la Casa
Blanca. El problema es que ya hemos visto dos casos recientes en los que la decisión
popular ha terminado siendo sorpresivamente conservadora, reaccionaria, radical y nacional-proteccionista: la paz en Colombia y el Brexit. Sumado al punto
deprimido de EEUU más la necesidad de cambiar que tiene el sistema per se; se
podría estar caldeando el peor de los escenarios.
Si Trump sale, va quedar la
cagada. EEUU va a entrar en guerras, y muy posiblemente entre en una con China,
que involucre a Rusia y Corea. EEUU ya no está en posición de imponer sus
condiciones, por lo que la guerra va a ser contestada por China. Si Trump saliese,
el sistema va a cambiar fuerte: la economía de EEUU se va a caer del todo. Los
sistemas electorales deben ser replanteados en términos de estabilidad y
representación legítima; las democracias, reinterpretadas en términos de gestión,
alcance, efectividad y eficiencia; la política, abandonada, como fin en si
misma. Uno se queda pensado... Aparte de permitirles robar, ¿de que mierda sirve todo el sistema de partidos políticos si son cpaces de llevar a un pelotudo como este de candidato?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)